JUSTIFICADOS POR GRACIA Y BUENAS OBRAS DELANTE DE DIOS
La palabra “Gracia” en la Biblia significa
= Don gratuito, galardón inmerecido, recompensa improcedente. En otras Palabras
la biblia dice: “No hay ni siquiera un justo, todos somos pecadores,”
refiriéndose a los seres humanos quiénes no merecemos la salvación. Porque, aunque
creamos ser perfectos delante de Dios, traemos arrastrando el pecado original
de nuestros padres iniciales. (Adán y Eva). Entonces, solo podemos
justificarnos delante de Dios a través de la gracia que él nos concedió a
través del sacrificio de su Hijo Jesucristo. Y solo a través de Cristo podemos
alcanzar nuestra justificación para obtener la salvación de nuestra alma y la
vida eterna. Veamos: Tito
3:7 y 8. Para que justificados por su gracia,
viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza de la vida eterna. Palabra
fiel es esta, y en estas cosas quiero
que insistas con firmeza, para que los
que creen en Dios procuren ocuparse en buenas obras. Estas cosas son buenas y útiles a los
hombres. (Versión
RV60). Las buenas obras a que se
refiere el anterior versículo, son: Alabar y adorar a Dios a través de Cristo y
el Espíritu Santo, predicar y obedecer el nuevo pacto de salvación, evangelizar
en las casas y parques de la ciudad, enseñar y edificar a los cristianos con la
Sana Doctrina Cristiana, hacer obras de caridad al prójimo, visitar enfermos,
prisioneros, ayudar a las viudas y a los niños huérfanos y principalmente hacer
buenas obras en favor de los necesitados que profesan la fe en Cristo. Hay que dar de gracia o gratis y no a cambio
de dinero, tal como lo pide la biblia en Mateo 10:7 al 9.
Los cristianos,
debemos de entender que por gracia de Dios es que somos salvos, porque el nos
amo primero enviando a su hijo Jesucristo con el mensaje del evangelio y con su
sacrificio en la cruz del calvario perdonó nuestros pecados, él justo pago por
los injustos. Ahora, no podemos decir que por nuestro cumplimiento de la ley
Mosaica somos salvos, sino solo por la fe en Cristo y la gracia que Dios nos
concedió al enviar a su Hijo al mundo. Veamos: Efesios 2:8 y 9. Porque por gracia sois salvos por medio de la
fe; y esto no de vosotros, pues es don
de Dios; no por obras para que nadie se gloríe (Versión RV60). En el antiguo Israel, la persona que hacia o cumplía más
obras de la ley de Moisés, se gloriaba que Dios lo bendecía, mientras que, en
el cristianismo ya somos bendecidos y salvos por gracia de Dios, y solo hacemos
las obras buenas posteriormente, para demostrar nuestra fe viva en Cristo.
El Apóstol Pablo se
declara blasfemo, perseguidor e injuriador de los cristianos cuando militaba en
la religión Judía, compuesta por los Fariseos y falsos maestros de la ley de
Moisés; sin embargo, enfatiza, que su conversión a la gracia de nuestro Señor
Jesucristo fue mas abundante, con la fe y el amor que es en Cristo. Veamos: 1 Timoteo 1:13 al 15. Habiendo yo
sido antes blasfemo, perseguidor e
injuriador; mas fui recibido a
misericordia porque lo hice por ignorancia,
en incredulidad. Pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante con
la fe y el amor que es en Cristo Jesús. Palabra fiel y digna de ser recibida
por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero. (Versión RV60). Para poder salvarse en el periodo del Antiguo Testamento había que
cumplir exactamente la ley de Moisés, había que cumplir los 613 mandamientos,
los cuales ningún Israelita pudo hacerlo, a excepción de nuestro Señor
Jesucristo, quién cumplió dicha ley para complacer a Dios y así libertarnos a
los cristianos de la referida ley. Las congregaciones que
actualmente ponen en práctica mandamientos de la ley de Moisés, contradicen a
nuestro Señor Jesucristo y están bajo maldición. (Véase: Gálatas 3:10-13 y
Gálatas 5:2-4). Dios bendiga su vida. Amen.
